lunes, 22 de febrero de 2016

¿Quién o qué esta exterminando nuestras lenguas?

Foto. Eduardo Cruz Silva 

#DiaInternacionalDeLaLenguaMaterna
Por. Russell Mariano
Replantear un escrito con datos deprimentes me alejaría de lo sensitivo, no obstante, habrá que señalar breves citas de lo estadístico a fin de no parecer una relatoría conmigo mismo. Para iniciar parto de la conmemoración del Día Internacional de la Lengua Materna proclamado por la Conferencia General de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación y Diversificación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO por sus siglas en Ingles) en noviembre de 1999 con el objetivo de promover el multilingüismo y la diversidad cultural (véase http://www.un.org/es/events/motherlanguageday/background.shtml), eso en el ámbito internacional, ahora bien ¿Qué sucedía en México?

El reconocimiento constitucional de los derechos como pueblos “indígenas”, se logra en EL 2001 con las reformas al artículo 2º y 4º de la Constitución Política de Los Estado Unidos Mexicanos (CPEUM) producto de una ardua lucha histórica, que viene a replantear la diversidad cultural en México, siendo el Levantamiento armado del Ejercito Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) la resistencia emblemática que sienta las bases de los Acuerdos de Sn Andrés en 1997 para dicha enmienda, pues el Sistema Político Mexicano ha buscado, por diversos medios, exterminar las diferentes lenguas étnicas, como se puede observar desde la fundación del Instituto Nacional Indigenista (INI) en los 50s que buscaba la “desindigenización”, dependencia que en el sexenio foxista se limitarán sus funciones al aprobar su abolición y el surgimiento de la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas (CDI), a la fecha los riesgos de la desaparición de la tercera parte de las lenguas étnicas es visible.

A seis décadas de la existencia de un organismo enfocado en los asuntos étnicos en México, la disminución del porcentaje de hablantes de las 89 lenguas reconocidas oficialmente es pronunciada, resaltando que las lenguas: Náhuatl, Maya, Tseltal, Mixteco y Tsotsi suman el 50% de hablantes, y el resto se distribuye en las más de 84 lenguas restantes, lo que indica la posible pérdida de algunas de ellas, cómo lo es el Kiliwa en el Estado de Baja California con tan solo 4 personas hablantes, las cifras, como he mencionado al inicio del texto, son preocupantes y deprimentes, pues la desaparición de un idioma es la renuncia a conocimientos históricos. Podríamos decir entonces que más de 60 años de departamentos para el rescate cultural y lingüístico no han surtido efecto.

El primer obstáculo, el diseño inicial de las políticas públicas en el tema étnico, habrá que replantearlos y reorientar su objetivo, el segundo, la discriminación producto de la primera, y es esta última la más depredadora, pues se complementa con el ejercicio público. Para corroborarlo basta con acudir a alguna región o municipio considerado como “indígena” para ser testigo del desprecio “institucional” hacia nuestros pueblos, en concreto, el registro civil, que no solo ignora, discrimina y humilla a los hablantes de alguna lengua étnica no les brinda el servicio. La lista es interminable, pues ahí tenemos a la Secretaría de Educación Pública (SEP) que antepone el inglés, bajo el falso precepto de desarrollo, para aniquilar nuestros idiomas. Centenares de casos vivenciales podrán enumerarse para señalar al principal organismo que aniquila nuestras lenguas, respondiendo así a la interrogante planteada inicialmente, podríamos llamar el acto de conmoración del Día Internacional de La Lengua Materna, en México, solo responde a un acto protocolario, la realidad es la que vivimos y documentamos usted y yo.