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| Imagen.:http://otra-educacion.blogspot.mx/2012/09/disputamediaticaporlaeducacion.html |
Por.
Russell Mariano
Un
proceso electoral más, una contienda política entre partidos, en las recientes
del pasado 7 de junio, infinidad de propuestas de trabajo, muchas dispersas del
quehacer legislativo, el objetivo era uno, sumar votos, las formas de atraerlo
poco importaban, un instituto, como árbitro, debilitado frente a las
irregularidades en su desempeño, denuncias sin castigo, amenazas de sanciones
reducidas al mínimo, pareciera que lo evidente para el ciudadano no lo era para
el Instituto Nacional Electora (INE), lo característico para el desarrollo de
las mismas se resume en el blindaje emanado de la federación por la amenaza de
un boicot electoral, definitivamente un escenario complicado.
Lo
expuesto en el primer párrafo solo describe la posición de las instituciones,
sin embargo, la gran interrogante es otra ¿Dónde queda el papel del ciudadano? En
efecto, vayamos a la descripción de lo que encierra la democracia, la que se
conoce cómo el gobierno emanado del pueblo, de las mayorías, a lo que en la
actualidad, por lo complicado que le resulta al Estado desenvolverse
democráticamente, el planteamiento académico opta por darle el nombre de
democracia de representación.
Y
con eso nos quedamos, con la representación. Pues bien, comprendemos entonces
que el papel de la ciudadana y el ciudadano, en todo proceso electoral, y bajo
el precepto democrático, es el sector más importante en este ejercicio
político, pero ¿Qué sucede en la práctica?
Para
responder a esa interrogante, primero; Sin la participación ciudadana, como
votante, en todo proceso electoral, éste sería nulo, segundo; El papel de los
partidos políticos, no solo se centra en campañas electorales, al contrario, teóricamente
debieran de fomentar la cultura política, la participación social, el desarrollo
de políticas que incidan en el desarrollo democrático de todo Estado, cosa que difícilmente
sucede, he ahí la primera decepción de la sociedad civil, y tercero; contar con un instituto neutro
encargado de la logística que permita a los contendientes competir en igualdad
de condiciones, ya al inicio del texto queda expuesto la situación que goza
dicho ente.
Vayamos
a los resultados, en el caso de Oaxaca,
como en el resto del país, el abstencionismo es la única ganadora de la
contienda, es el enemigo silencioso, es ese porcentaje que no vota, y al no
votar, tampoco se siente identificado con las instituciones ni con el
representante que haya resultado electo, situación que deslegitima el quehacer
público, no es que se renuncie a un derecho político únicamente, esta expresión
es un rechazo generalizado que se hace evidente en un proceso electoral,
porcentualmente hablando, pero también en el transcurso del resto de las
actividades institucionales, he ahí el rechazo a la función pública. Ahora en
números, este 7 de junio, con la sumatoria de todos los distritos del estado,
tan solo se alcanzó una participación de 34.43%, en contraposición el
porcentaje restante se abstuvo, entonces ¿Quién gano y quien perdió en Oaxaca?
Por
otra parte, revisando los archivos históricos del comportamiento electoral en
Oaxaca, hablando de elecciones federales intermedias, en los comicios del 2003,
el Partido Revolucionario Institucional (PRI) se hace de los 11 distritos, para
el 2009 es la misma fórmula, y para éste 2015, el comportamiento es disperso,
su votación se reduce significativamente, relativo a lo obtenido en el 2009 se
estima la pérdida del 35% de votos a lo obtenido en las recientes elecciones,
en paralelo la coalición Partido de la Revolución Democrática/Partido del
Trabajo (PRD/PT) le arrebata cuatro distritos, una lectura que se analizará en
otro escrito exponiendo la coyuntura del desempeño del gobierno local y federal
respectivamente.
Para
finalizar, a un año del relevo gubernamental en el Estado de Oaxaca, las fuerzas
políticas en estas elecciones intermedias se fraccionan en tres, PRI, PRD y, el
recién fundado MORENA. La diferencia porcentual en votos entre una y otra
fuerza política es reducida, esa es la descripción desde los partidos, ahora
bien, lo más importante ¿Cómo será el comportamiento del elector? ¿Volver,
seguir o cambiar?





