martes, 19 de mayo de 2015

El papel de los partidos políticos ante la crisis de confianza y credibilidad social./¿Votar o no votar?



Por. Jaime Dahir Arista Hernández/Politólogo
Es evidente para el grueso de la ciudadanía mexicana la caída vertiginosa de la credibilidad y la confianza de las instituciones denominadas, principalmente los partidos políticos cuyas funciones dentro de una democracia representativa es elemental. Varios instrumentos de medición de la opinión pública en México, demuestran que los partidos políticos se enfrentan a una crisis profunda en aquéllos aspectos fundamentales para el desarrollo  de un clima social favorable para el establecimiento de un régimen, sistema o gobierno democrático.

Inclusive se podría argumentar que a la crisis de los partidos políticos se suman otros factores que detonan de igual forma en situaciones de gravísimas consecuencias para la sociedad mexicana. Amplias zonas del país se encuentran bajo dominio violento y cuasi absoluto del crimen organizado: la corrupción e impunidad rampantes de los gobiernos en sus tres niveles (desde alcaldes municipales hasta el propio presidente de la República); una economía nacional que empeora cada vez más, débil y sujeta a las variables externas; la inseguridad pública acrecentada de forma exponencial (derivada en buena parte del desempleo generalizado que prevalece en el país), entre otras.

Sin embargo, la crisis de credibilidad y confianza de los partidos no es gratuita; se debe a un sinnúmero de atropellos a la ciudadanía, a las instituciones del Estado y a la democracia misma. Las causas de mayor empuje están vinculadas con la deficiente (por no decirlo de otra manera) representación política de los partidos cuando se convierten en  gobierno, la corrupción política de las cúpulas dirigentes, el desdén de las élites partidistas por las prácticas y los procesos democráticos en la definición de candidatos a puestos de elección popular, que cabe señalar, la mayoría de las veces no corresponden a las expectativas de militantes, simpatizantes y/o ciudadanos en general, sino a la lógica de los intereses de los grupos de poder dominantes.


Ante este escenario poco alentador para la participación ciudadana en el proceso electoral intermedio, se abre un intenso debate académico, mediático y público sobre el comportamiento de los partidos, su rol en nuestra democracia y el papel del ciudadano en las elecciones. El planteamiento es ¿Votar o no votar? Incluso, de manera más precisa, sería ¿Votar o abstenerse de hacerlo?

Es decir, ejercer un derecho consagrado en nuestra constitución política o simplemente, a manera de protesta, no ejercerlo, dado las condiciones actuales, en donde los actores partidistas han borrado sus fronteras ideológicas, utilizan el clientelismo electoral como fórmula para la consecución de apoyos electorales, sus ofertas políticas osan en la demagogia y están desconectadas radicalmente de las problemáticas nacionales. El argumento central es que “todos son iguales” y por lo tanto da lo mismo votar por uno o por otro, si las cosas no van a cambiar, permanecerán iguales.

Sin embargo, los defensores de este planteamiento se olvidan que el fundamento de la democracia liberal es la representación política que se sustenta en el voto ciudadano en las elecciones populares. Grosso modo, el voto ciudadano es uno de los más poderosos derechos de los hombres y mujeres a través del cual se pueden manifestar posiciones a favor o en contra de la gestión del gobierno en turno; es decir, se puede votar por la continuidad o por el cambio.

No votar en cambio, significa entre otras cosas, anularse, no participar, no actuar, no ejercer nuestros derechos políticos, lo cual no tendría un impacto positivo en el actual electoral, pues el entramado institucional es estrictamente cuantitativo, no cualitativo; por lo tanto, cualquier candidato de uno de los partidos políticos podría ganar con un solo sufragio a su favor y sería, con un voto, alcalde, diputado local o federal, o gobernador.

No votar traerá consecuencias mucho más negativas para nuestra endeble democracia, orillaría a los ciudadanos a olvidarse de una buena vez y para siempre de las elecciones como el método pacífico y democrático para la elección de sus gobernantes. Impondrían la idea errada del camino de la violencia para la consecución del poder público.

  

jueves, 14 de mayo de 2015

Propuestas desgastadas y hartazgo social/¿Votar o no votar?



Propuestas desgastadas y hartazgo social

Por. Félix Hernández Monterrosa/Politólogo.
El próximo 7 de Junio los ciudadanos saldremos a votar para elegir a quienes nos representarán en el parlamento legislativo, mismos que aprobarán o reformarán, según sea el caso, las leyes que nos rigen.

De ese principio, hay una interrogante esencial ¿Cómo promueven el voto? Es palpable que de infinidad de propuestas presentadas por los candidatos pocas son viables, del otro lado hayamos una enorme decepción por parte de los ciudadanos para/con la clase política. La réplica del slogan “por un mejor futuro” que por años se ha venido replicando y que pareciera que aún pasa desapercibida entre los ciudadanos, la realidad es otra pues es causa de la grave antipatía hacia los actores políticos.

Y es que pareciera que las campañas políticas nacen de la ficción, partiendo de las promesas sin sustento donde el candidato  simplemente toma las necesidades palpables de los ciudadanos y pacta supuestas soluciones, en ellas podemos encontrar compromisos de pavimentación de calles, alumbrado público, salud universal, mayor seguridad, agua potable, entre otras más, que en sus tres años como legislador, enfocados en las elecciones del 2015, le será imposible cumplir, además dichas acciones por principio le competen al poder ejecutivo, logrando así un círculo vicioso de promesas inviables y de un pronunciado hartazgo social.

Así también,  la falta de preparación de los candidatos y no teniendo muy en  claro las funciones de un legislador, evidenciado en sus propuestas de trabajo, la utilización de la curul pasa a ser como un trampolín a futuros puestos políticos, situación que hace muy difícil que estos desempeñen un papel importante en la discusión o aprobación de leyes de trascendencia nacional y de alto impacto para el bienestar de la sociedad, siendo así, pareciera que las élites políticas son quienes toman las decisiones con intereses marcados por parte de los poderes fácticos.

Cómo planteamiento genérico del quehacer parlamentario he aquí algunas de las principales funciones de un legislador según la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.
  •            El derecho de iniciar, discutir y aprobar leyes o decretos
  •      Aprobar anualmente el Presupuesto de Egresos de la Federación, previo examen, discusión y, en su caso, modificación del Proyecto enviado por el Ejecutivo Federal.
  •   Gestionar mediante las dependencias de administración pública soluciones a problemáticas que aquejen a los ciudadanos

Por otra parte, hago mención de algunas causas que inciden en la gravedad de la crisis de representación política:
  •          Una ciudadanía desinformada respecto a las funciones de un legislador
  •          Promesas desgastadas e inviables al corto plazo.
  •          Cotidianidad de actos de corrupción sin castigo alguno
  •          Ausencia de una cultura política participativa por parte de los electores


“Mantener desinformado a los electores ya no es una buena estrategia”


Lo ideal en este sentido sería que los candidatos propongan, en base al estudio sustentado, leyes viables y adecuadas al contexto de desenvolvimiento, hacer campañas congruentes y éticas, así también informar a los ciudadanos sobre las funciones y alcances que un legislador o postulante de los partidos políticos en conjunto pudieran lograr en tres años, más certeza menos demagogia.

miércoles, 13 de mayo de 2015

El ciudadano y las elecciones/¿Votar o no votar?


El ciudadano y las elecciones 

Por. Jesús Russell Mariano Peláez/Politólogo y administrador público 
Mucho se habla de campañas electorales, y los partidos políticos, principalmente, muestran sus mejores estrategias, si las tienen, para conquistar el voto del electorado y levantarse con el triunfo, de manera muy general esa es la intención de todo partido, sin embargo, existe la otra parte, la del ciudadano, claro, todos nosotros, quienes a fin de cuentas acudimos a las urnas a emitir nuestro voto, ese amplio porcentaje que en cada elección se vuelca más por el abstencionismo, y hoy más pronunciado, el voto nulo. 

¿Qué representa ser ciudadano? 

Pues bien, como ciudadanos empecemos a conocer nuestros derechos en materia política, y ésta se encuentra establecida en la Constitución política de los Estados Unidos Mexicanos en su Articulo 34. Que textualmente dice: Son ciudadanos de la República los varones y mujeres que, teniendo la calidad de mexicanos, reúnan, además, los siguientes requisitos: 

  1. Haber cumplido 18 años, y 
  1. Tener un modo honesto de vivir. 

Y en su Artículo 35.- Son derechos del ciudadano: 
  1. Votar en las elecciones populares; 
  1. Poder ser votado para todos los cargos de elección popular, teniendo las calidades que establezca la ley. El derecho de solicitar el registro de candidatos ante la autoridad electoral corresponde a los partidos políticos así como a los ciudadanos que soliciten su registro de manera independiente y cumplan con los requisitos, condiciones y términos que determine la legislación; 
  1. Asociarse individual y libremente para tomar parte en forma pacífica en los asuntos políticos del país 

Como lo expone la misma constitución, nosotros como ciudadanos tenemos libertad para votar y ser votados, pertenecer o no pertenecer a un partido político, e incluso existe la posibilidad de candidaturas ciudadanas, estas últimas en desventaja frente a las candidaturas por partidos, no se tiene registro de triunfo alguno por esta vía. En este número solo nos limitaremos al papel como votante. 

Para contextualizar un poco nuestro tema,  habrá que mencionar que el sistema político en México está padeciendo una grave de representación, pues en general con menos del 30% del electorado se define a un candidato ganador y en ocasiones el total de votantes no logra alcanzar el 50% del total de la lista nominal, esto significa que hay mucha apatía, las cosas no marchan bien. 
De esta situación surge una gran interrogante como ciudadanos 

¿Votar o no votar? 

Como ya se ha mencionado de nuestros derechos y obligaciones como ciudadanos, la respuesta que usted dé a la interrogante es respetable, y solo para abonar en el tema, me permito describir, muy brevemente, lo que sucede con la acción que como sociedad adoptemos. 

Voto o voto efectivo: a grandes rasgos el acudir a una convocatoria de la entidad comisionada para desarrollar un proceso electoral, de inicio a fin, y emitir nuestro voto por X partido u candidato independiente se puede considerar como valido, en sumatoria con esta acción se designan representantes, según sean los espacios de contienda en turno. 

Voto nulo: cuando usted acude a la urna a emitir su voto y por error o conciencia propia anula su voto, éste no es válido para ningún candidato y se contabiliza como su nombre lo indica, con esta acción usted está participando, sin embargo, bajo los bases legales en materia electoral, no influye en los resultados. 

Abstencionismo: hace referencia a la resistencia ciudadana por acudir a las urnas a emitir su voto, la mayor queja citada por doquier, es la famosa frase de “No me interesa la política” con esta acción usted deja que decidan por usted, otro factor importante, si el número de abstencionistas es mayúsculo, algo está muy mal y las instituciones deben buscar resolver éste problema. 

Con ambas acciones existen resultados y hay un ganador, pues hasta ahora legalmente es válido que así solo una persona salga a votar existe un ganador y es el que haya obtenido el mayor número de votos. 

Así que, si como ciudadano usted opta por alguna de las tres propuesta está contribuyendo en la construcción de un todo, consideremos que si optamos por votar, es una muestra de participación que no debe quedarse en la urnas y se vuelque en una decisión colectiva de vigilancia para exigir resultados, un número elevado de ciudadanos puede incluso promover una consulta popular, o en otros caso la revocación de mandato. 

Por otra parte si se opta por el voto nulo, se emite el mensaje de querer participar pero no se está de acuerdo con las propuestas, y toda vez anulado el voto demandar seguimiento legal para demandar sea considerado como una exigencia para mejorar el desenvolvimiento de las instituciones políticas. 

Y por último el abstencionismo, acción que aqueja y vulnera la legitimidad de los gobiernos, pues con la marcada apatía se genera el escenario perfecto para que un grupo reducido pueda decidir una contienda electoral. 

A manera de conclusión, la participación ciudadana es importante, y como democracia es su estandarte, ya muchos lo han citado que es un gobierno del pueblo y para el pueblo.

lunes, 23 de marzo de 2015

*La Corrupción en México” Mesas de Diálogo por la Mixteca





(Sede Huajuapan de León)
Editorial
Como parte del programa académico del Consejo de Ciencia Política y Administración Pública y con el firme objetivo de promover espacios de participación ciudadana, donde las opiniones, ideas, propuestas y planteamientos convergen, un foro donde ciudadanía en general, representantes de asociaciones civiles, partidos políticos y servidores públicos en función, puedan dialogar mediante un esquema de participación reciproca.

Bajo el principio de pluralidad se promueve, mediante cárteles impresos de publicidad invitando a la sociedad en general a ser partícipe de este foro, se convoca a representantes de los diferentes partidos políticos, de los cuales participan; La promotora de la Soberanía Nacional por MORENA C. María del Rosario Cortez el Presidente del Comité Municipal del Partido Acción Nacional Prof. Claudio Álvarez Hernández, y el Lic. Víctor Hugo Espíndola Presidente del Comité Municipal del Partido Movimiento Regeneración Nacional.

Cómo conferencia magistral, bajo el formato establecido, presenta el Dr. Ricardo García Jiménez una ponencia que describe los diferentes conceptos que buscan explicar la corrupción, las forma que ésta adopta en el quehacer cotidiano, lo micro y lo macro, datos estadísticos que describen, bajo la percepción ciudadana, a las instituciones con mayor grado de corrupción y el ranking internacional en el que México se encuentra, siendo considerado uno de los países con más corrupción a nivel global, resalta también el papel de los órganos de transparencia, mismos que hasta la fecha no han brindado la certeza de funcionalidad, secundándolo el Presidente del COCIPAP Iván Montes Jiménez hace énfasis en la situación que atraviesa el estado cómo organismo rector del desarrollo social recalcando la descomposición institucional y la urgencia de reorientar las políticas públicas para subsanar al Estado Mexicano, por último el politólogo y miembro de éste consejo, Jesús Russell Mariano expresa que la corrupción como problema social es una cuestión de hábito y tradición promovida por diferentes factores, la perversión del pensamiento, la situación económica y el desempeño institucional.

Bajo esa misma lógica, la participación de la audiencia resalta puntos clave en la corrupción, cómo la desigualdad social, el desenvolvimiento familiar cómo ejemplo es parte sustancial del comportamiento menciona niño de 12 años, el acaparamiento del poder político, la decisión sobre todos, la necesidad de reorientar la educación, fomentar la cultura cívica, recordándonos que hoy en día se ha eliminado del programa educativo la materia de civismo en la educación básica, la de filosofía en bachilleres, así también, una fuerte crítica al desempeño de la clase política, la relación capital-gobierno, en sí, se concluye que la corrupción es el cáncer que acaba con el bienestar social y es el papel de la ciudadanía con su participación activa lo que puede hacer frente las malas prácticas del sistema, recalcando que requerir informes detallados del gasto público es una necesidad inmediata y es un mandato legal para los funcionarios hacerlo, concluyendo que el empoderamiento del ciudadano y el fomento de la cultura de la transparencia son alternativas viables para combatir la corrupción. También se señaló que la sobrevivencia del Estado depende en mucho de que se combata a la corrupción, pues esta práctica recurrente ha mermado su legitimidad y autoridad.

Finalizando el presente encuentro con el exhorto ciudadano de seguir impulsando este tipo de foros de análisis, debate, diálogos y propuestas que conlleven a impulsar políticas o programas de participación ciudadana el Consejo de Ciencia Política y Administración Pública del Estado de Oaxaca estará emitiendo fecha del próximo ejercicio y presentando un documento final de las propuestas y acuerdos generados en esta Mesa de Dialogo por la Mixteca.

viernes, 20 de marzo de 2015

EL SABINO HUECO/COLUMNA DE OPINIÓN: Lo cotidiano, el abuso de poder y la corrupción.


Cerca de mi pueblo, a un lado de un rio, existe un sabino viejo,  en parte quemado de su tronco,  y cada vez que quiero saber algo, hablo con el…


EL SABINO HUECO

                                         
Por RAWILL
-Sabino, ¿quisiera que me dieras tu opinión sobre esta cuestión?                                                              -Dime, que te inquieta        
-Hace tiempo, en la ciudad de México, como no podía conseguir  trabajo, quise poner un puesto de tacos, con el fin de hacerlo rápido, juntar algo de dinero para poder  iniciar los tramites necesarios, pero mi calvario comenzó desde el momento mismo de poner mi puestecito, por que había puesto mis esperanzas en él, primero tuve que buscar un lugar que me dejaran los diferentes puestos que tenia a mi alrededor, había de todo, desde tacos, hasta platillos de diversos guisos, entonces decidí que sería de comida típica, después de pelear de manera verbal hasta casi, casi llegar a los golpes, por fin me dejaron instalarme, el otro problema fue hacer mi contrato de luz, después de mil tramites, y dar algo de dinero por fin me instalaron el medidor y la luz, apenas termine, llego el de vía pública y a fin de cuentas tuve que darle algo para que me dejara trabajar, ques que por que estaba prohibido en esa calle, pero no era el único, después llego el inspector de salubridad, por que podía poner en riesgo a la gente con mi comida “extraña”, tarde un poco, pero compadeciéndose de mi, me “concedió” una rebaja y tuve que darle para sus refrescos, por que los sellos que llevaba, eran para mi puesto, no tarde en darme cuenta que para surtirme, tuve que hacerme de un carrito, solo que como ya tenia años de usado, tuve que mandarlo a arreglar para que pasara la dichosa verificación, y como por más que le hacia, no pasaba, me las arregle con el que verifica el carro, pero no tonto, seme acerco un grupo de muchachos, dizque para ayudarme, les di también, pero solo gaste en balde, total, terminando de hacer eso, paso un policía y que no estaban bien los papeles, para evitar el corralón, le tuve que dar también a él y a su amigo el de la grúa, hasta eso, dicen que se portaron “cuates”, conmigo, paso un tiempo y al querer estacionar mi carro, para trabajar, el “viene, viene”, me dijo que no podía estacionarme, por que ese lugar ya estaba apartado, ¿apartado?, “si ya tenía, más de un mes, sin ocupar ese lugar”, todavía con alevosía, puso alrededor de mi carro, otro para que no pudiera salir, bueno, paso un tiempo, y que llega un señor, que de parte de “Lolita”, por  que no me había registrado para pagar impuestos, a lo que le dije: “como voy a pagar, si ni siquiera me dejan trabajar para empezar a ganar dinero”, solo escuche decir, que a él no le importaba, en fin.., tuve que dar otra vez para poder usar mi puesto, finalmente un par de sujetos me dijo, que les tenia que dar dinero cada determinado tiempo, según para poder dejarme trabajar y que otros no me hicieran nada. Total.., todos ellos me siguieron visitando para degustar mi comida “rara”, claro sin costarle a ellos un solo centavo, mi única pregunta es como dice el comercial:
-¿qué alguien, me explique?

etc., pero que te parece si mejor hablamos sobre el “bullying”. -Por lo que me comentas, podemos decir que estamos hablando de dos cosas relacionadas en sí, pero a la vez separadas por su misma naturaleza, la primera esta vinculada a lo que actualmente llamamos el “bullying” y que comúnmente se entiende como “violencia escolar”; lo otro corresponde al mundo de la normatividad, las leyes, códigos o actos jurídicos que regulan nuestra vida en sociedad.  Para que analicemos esta situación, empezaremos por lo legal, debido a la complejidad de nuestro mundo, como seres humanos para convivir  e interactuar, estamos organizados bajo las leyes que hemos creado a lo largo de la historia de la humanidad,  sin embargo actualmente, como individuos estamos sujetos a tantas leyes que parece que en vez de ayudarnos, nos estorban, y que solo con la ayuda de un especialista, (llamado  en este caso abogado) podemos abrirnos paso en este mundo de leyes, anteriormente no era así, en tiempos antiguos lo que valía era la palabra, no existían tanto y tanto papel, la palabra era tan sagrada como el firmar un documento actualmente y de hecho, todavía existe en algunas comunidades, donde el comprometerse aunque sea verbalmente, es cuestión de honor, pero vayamos al presente que es el que nos interesa; el pobre ciudadano aunque se escuche mal, es victima de su propio desarrollo y de las personas que conocedoras de estas leyes, abusan de ello para cometer toda clase de abusos y atropellos que, como decíamos tendrás necesidad de un especialista, no dudamos que exista gente sin estudios o con estudios que sepa usar y manejar en distinto grado el uso de las leyes pero en su mayoría no es así, baste ir a un reclusorio para darnos cuenta de la gravedad de esta situación, ¿no así se hizo en la película donde a un muchacho lo metieron a la cárcel sin conocer de leyes?; para el común de la gente, somos como los peces que tenemos que nadar contra la corriente y estamos expuestos a ser atrapados por distintos animales en la búsqueda de un mundo mejor, ahora que tenemos, por ejemplo para poner un puesto aunque sea de tacos, si quisieras meterte de lleno en  lo legal,  resulta  que tendrías que saber  sobre los reglamentos de salubridad y estar al día sobre enfermedades que tienen los animales como en su momento se hablo del mal de “las vacas locas” o del “clembuterol”, tendrías que saber de la administración tributaria o hacendaria para que no tengas problemas con “Lolita”, si te llega caro el recibo de luz, a meterte en lo relativo a la aplicación de las tarifas, si usas tu vehículo y si te detienen, a leerse el reglamento de transito por no saber que días descansa o cualquier pretexto que quiera decirte el de tránsito, si usas teléfono, basta ver el contrato que te hacen y si quieres juntar algo y lo metes al banco, para recibir el dinero son buenos, pero para entregártelo, solo con “identificación oficial vigente” y peros y más peros,  y eso que todavía faltan los permisos correspondientes a la delegación,  etc.,
-el  “bullying” en su aspecto físico, no solo se aplica en las escuelas,  digamos que lo podemos aplicar de alguna manera en la vida que llevamos, no con el mismo nombre, para no caer en que todo lo que hablemos se defina de esa manera, pero si se puede aplicar en su esencia, si lo vemos como la manera en que una persona debido a sus características físicas se aprovecha  de su fortaleza para molestar, agredir o intimidar a otra, usando para ello el mecanismo del “miedo”, entonces tenemos que el “bullying” nos lo encontramos en distintos ámbitos y esferas de nuestra vida, y ¿dónde existe el “bullying”? pues lo tenemos de diferentes formas, aparte de la escuela, existe en la casa, en el trabajo, en nuestras actividades tanto comerciales como sociales, por mencionar unos ejemplos, existe “bullying”, en la violencia familiar donde alguno abusa de su poder y de la debilidad del otro ya sea física o mental, esto de mental no me refiero a los que tengan diferente capacidad, sino como lo platicamos en un principio, cada mentalidad es diferente y no todos son iguales, así como existen atletas, existen personas que se diferencian por su capacidad física para poder sobresalir y ser fuerte ante determinados problemas, es así que de manera psicológica también se puede dar que la mente de algunas personas sea débil y acepten mas fácilmente determinadas percepciones, otro ejemplo es cuando el policía de tránsito haciendo uso de su autoridad física y su capacidad como autoridad,  termina imponiendo su voluntad para hacerse de algún “ingreso extra”, existe también en el medico que por intención u omisión, comente por decirlo así “negligencia medica” y se ampara en bajo otros médicos para que no le hagan nada, existe igualmente en el funcionario que abusando de su facultad, trata  y abusa de su puesto para cometer atropellos a la gente, también se da en organizaciones que para demostrar su poder realizan plantones, marchas o terminan en violencia, existe en el Ministerio Público que lo usa para seguir solapando la criminalidad y evadir toda responsabilidad para hacer su trabajo de manera imparcial, también lo encontramos en los jueces que se venden al mejor postor y en vez de realizar su trabajo como es, denigran el sistema de justicia al cual moralmente están comprometidos a cumplir, pues a pesar de que todas las leyes establecen que todos somos iguales no especifica que en la práctica, existen diferencias cualitativas determinadas por la posición social, económica, política y administrativa, que influye poderosamente en la impartición de justicia, por decirlo así no es lo mismo la  denuncia de un ciudadano común y corriente ante  una caja de ahorro que valiéndose de los vacios jurídicos en esta legislación y constituida por gente que tiene apoyo a diferentes niveles, contando con más recursos económicos para juicios de larga duración así como la contratación de abogados especializados en materia mercantil, logran de algún modo plasmar lo que denominamos “bullying”.
-¿entonces que podemos hacer? 
-Pregunta muy interesante, antes de contestarla, analicemos también que si en la adolescencia se da esa etapa en que te enfrentas a la realidad de la vida y me refiero al nivel de secundaria, donde el  ser humano como persona, se manifiesta como va a ser su personalidad en base a su formación tanto académica como humanística, se define su actitud, no es casual que en ese nivel se den muchos de estos casos del llamémosle “agandalle”,  y de ahí se sigue, es muy probable si somos observadores, ver la tendencia del individuo, los fuertes y abusadores serán a lo mejor deportistas o pertenecientes al sistema judicial como policías, ahí que recordar que muchas veces es cuando al salir se aspira a ingresar a las fuerzas armadas, los estudiosos se inclinarían por alguna formación académica, el clásico “nerd” como se suele  decir, claro esto no es una regla que se pueda aplicar, pero si nos da idea de lo que se puede hacer, ahora, si habíamos establecido que el “buying” lo encontramos en el patrón que corres a sus empleados, el funcionario que hace firmar al subalterno una supuesta culpa y hasta en el abogado que se deja presionar para despedir a cualquier trabajador aunque no tenga mal comportamiento,  entonces la solución o posibles soluciones  son tener una fuerza semejante a la misma del que lo provoca, por que se ha comprobado que palabras, ser cortes o hablarles por la buena, no nos sirve de nada  y teniendo carácter se lleva prevenir  posibles problemas, antes de que otra cosa suceda.
-Entonces, no que la violencia no resuelve nada.
-Depende de que punto de vista se vea, le dirías eso al cura Hidalgo, a Zapata, a Madero que fue un claro ejemplo de esto y sin embargo murió victima por  no saber  o no poder imponerse a las mismas demandas que se generaban por la propia revolución, le dirías esto a los niños héroes o simplemente al ciudadano común y corriente que llega a ser  “un daño colateral” en la situación que esta viviendo el país,  ¿a quién recurre?, si no existe   una institución capaz de ejercer su autoridad con fuerza, justicia en base a la legalidad, incorruptibilidad, honorabilidad real cuya conducta intachable, no ponga en duda su función,  cuantas leyes no emite el poder Legislativo y son letra muerta,  se podrá decir que el ciudadano  es el que debe de participar, enterarse,  obligar a que sus legisladores trabajen,  que para eso existen mecanismos, toda una estructura gubernamental, le dirías eso a un obrero que gana el mínimo, donde su trabajo apenas le permite dormir y al otro día volver al trabajo y el  único tiempo libre lo dedica a buscar más más para sostener a su familia, le dirías eso a un campesino que trabajo de sol a sol y que no fue a la escuela por que no quisiera, sino por que o estudiaba o trabajaba, le dirías eso a todas aquellas personas que a orillas de la frontera, buscan el “sueño americano” y están ahí por que se dan cuenta que de este lado no tienen más opciones, claro que habrá sus excepciones, pero en general  ¿Por qué se  van para allá?, estas palabras solo serán abstracciones mientras no sean realidad. 

miércoles, 18 de marzo de 2015

Partidos Políticos: Del pensamiento teórico a la practicidad sin sustento.


Ideas, dudas, interrogantes y respuestas surgen en el intercambio de opiniones, en el encuentro de la consulta bibliográfica, y otros métodos didácticos y no didácticos, como bien lo ha sido la 1ra Tertulia Política del Consejo de Ciencia Política y Administración Pública del Estado de Oaxaca A.C. de la cual emana el presente escrito.

Por. Jesús Russell Mariano. –Politólogo y Administrados Público.
Describir detalladamente, momentos de discusión y análisis sobre fragmentos y citas del libro Partido Políticos de Maurice Duverger, resulta verdaderamente complicado citar espacio y efusión, emotividad y tiempo, sin embargo, para equilibrar mi planteamiento he considerado fragmentos de diversos párrafos del texto “Los Partidos Políticos de Maurice Duverger”, con el único fin de hacer una narrativa comprensible para el lector, siendo la tertulia una actividad sin formato alguno, es más bien, una charla en donde intervienen el debate, la exposición del análisis previo, los comparativos, la discusión, pero sobre todo la oportunidad de exponer nuestras ideas.

En la actualidad el desarrollo de las democracias no se concibe sin la participación generalizada de todos los sectores de la sociedad, siendo los partidos políticos parte esencial que complementa el desenlace de la misma, éstos como institución durante el paso de los años se han convertido en los actores de relevancia sustantiva, pues es atreves de ellos como los ciudadanos participan en los procesos de selección para ocupar los espacios públicos que representan a los diferentes sectores de la sociedad, por lo menos es lo que teóricamente se conoce, sin embargo, en el ejercicio real de sus funciones, ya en la práctica, por diversos factores es difícil encontrar un desenvolvimiento lo más cercano a las doctrinas académicas, pues ya en los hechos la dispersión de actividades y el quehacer cotidiano emboza actitudes diversas, como lo describe Duverger al principio de su obra “la organización de los partidos descansa esencialmente en prácticas y costumbres no escritas”, y es precisamente ese señalamiento de ya casi seis décadas lo que describe la realidad, en el caso mexicano, esas prácticas no solo se limitan a lo interno, también se replican externamente, en otras palabras, las formas y modos de elecciones dentro de cada partido, muchas de las veces, no encajan en los principios democráticos planteados en diversas teorías, la crueldad, de las acciones partidistas, se centra que esas mismas prácticas se hacen presentes en una elección formal.

Bajo los principios establecidos, es una necesidad considerar la relevancia de plasmar gráficamente los componentes del mismo, fijar los cimientos del estudio científico en la materia, son elementos necesarios para integrar un compendio que en el presente nos permita reconocer el origen, el comportamiento y la estructura de los partidos políticos, siendo éstas instituciones el único medio de participación en la conquista de los espacios públicos.

Aterrizando, cómo recién mencionamos, en nuestro contexto actual los partidos políticos son la única vía para acceder a los espacios de representación popular, esto en el caso mexicano, así también, podría citar la figura de participación ciudadana en los comicios electorales, sin embargo, el candidato independiente se encuentra rebasado en su totalidad por la figura de los partidos políticos y las reglas emanadas de las instancias electorales aún no equilibran una participación equitativa entre contendientes, sin duda un caso que es necesario apartar para un próximo escrito, volviendo a nuestro tema inicial es conveniente señalar la división de la representación y la representatividad como conceptos diversos, en este escrito me limito a utilizar únicamente el concepto básico de la representación como elemento principal en la búsqueda de los espacios públicos.

Los partidos políticos como institución, para México es reciente, hablamos de no más de un siglo, y fue a principios del siglo XX cuando se empiezan a estructurar los grupos políticos como partidos, en algún otro escrito, y a detalle se hará un recuento histórico de la fundación y registro de cada uno de ellos, en tanto, con el único objetivo de no dispersar nuestras ideas del enfoque textual y el breve comparativo del contexto actual, basta con revisar su situación de aceptación que como instituciones tienen frente a la sociedad.
Haciendo una breve remembranza de lo que son hoy en día los partidos políticos en México, seré breve y me limitare a exponer un par de casos que evidencian su desacierto social, aclaro, los términos son generalizados, como primer caso, la evidente muestra de desapego ideológico es marcado, a estas alturas se desconoce quién es de izquierda o de derecha, otro caso bastante simple es la representación, de la cual dejo la siguiente interrogante ¿Representan los partidos políticos en México, a la sociedad, a un sector de la población o a los intereses de partido o intereses particulares?

Cuando Duverger planteo sus principios teóricos sobre los partidos políticos, seguro estaba de la necesidad de hacerlo, convencido de la importancia y seguro de la relevancia que tendría su trabajo en el campo de la ciencia política escribe; “Por el momento estamos en la edad de la cosmogonía, llegada la madurez la ciencia la juzga severamente, pero sin estas no habría ciencia o su progreso sería más lento.” Del mismo libro recomiendo revisar su planteamiento sobre la teoría general de los partidos políticos, de la cual remarca la urgencia de establecer métodos concretos de investigación en el área.